Nueva vuelta del Systemic: habilidades del modelar

Nueva vuelta del Systemic. Necesidad de poner cierto orden, revisar algunas ideas y conectarlas. Conectarlas con la experiencia, con el trabajo, con los tipos de intervención que hago, los cambios que me gustarían, algunas de las cuestiones que ahora gestiono… Querer seguir conectándolo con mucho más.

Veníamos (en la primera semana del Systemic, mes de septiembre) de trabajar el cambio en profundidad, de conectar presente, pasado y futuro, de integrar la experiencia, de aprender a viajar seguros y mantenernos en desarrollo, de percibir como operan nuestros peculiares estándares y medidas de las cosas. Práctica, mucha práctica, desarrollo de habilidades, hábitos, comportamientos… Mucha base de investigación sobre cómo funciona el mundo y como hacerlo funcionar, primeras exploraciones con lazos y transiciones… Y mi sensación, aún la tengo, de que en esa primera parte el foco se centraba en nuestra autoexploración como sujeto-cliente y en nuestra propia investigación sobre el cambio, un gran ejercicio de introspección de nuestra trayectoria vital que creo que no dejó a nadie indiferente.

Y en esta segunda parte la sensación de haber trabajado en profundidad las habilidades del modelar, de mayor comprensión de las estructuras de fondo, las propias (sujeto-investigador), las del cliente (sujeto-participante), las de las organizaciones con las que ahora trabajamos o con las que nos vinculamos en algún momento de nuestras carreras.

Hay muchas cosas que me gustaron de esta nueva parte del systemic. Y de nuevo, aquello que me conectaba, sin apenas comprender la DBM hace no tanto tiempo. El valor que apenas intuía de su compresión del mundo y como resultado, los modelos. Y uno de los primeros modelos que conocí: el modelo integrado de campo o tal como lo leí en el primer artículo de John McWhirter que cayó en mis manos: la planilla epistemológica. Esto puede sonar a preferencia puramente abstracta o intelectual (en el peor sentido), con la que reconozco tener cierto sesgo, no tanto por acercamiento a lo complejo sino más bien por alejamiento a cierto tipo de exposición al mundo; así que me gustaría dar algunos ejemplos de cómo este modelo puede ayudarnos en el trabajo de investigación en el mundo “real”, sea nuestro objeto de estudio, una tesis, un cliente, una organización o una pequeña cosmovisión familiar. Pondré dos tipos de ejemplos.

Empezaré por el más cercano, con la experiencia vital y familiar de un mundo que mantiene compatibles y en cierto estado de “equilibrio” algún tipo de creencias y pensamiento mágico junto con una visión muy práctica y directa de ver las cosas. Un ejemplo: el cuidado exquisito de no derramar la sal; junto con la necesidad de cambiarla cuando la textura y grosor no es el adecuado para determinado tipo de uso en cocina. En este sentido la dificultad sentida y expresada se planteó en estos términos:

Sujeto A: necesito cambiar esta sal y no sé que voy a hacer con ella, no la voy a tirar. (Para una cierta comprensión del mundo tirar la sal es algo que NO se puede hacer).

Sujeto B: pero tirar no es lo mismo que derramar, que se te caiga.

Sujeto A: No, que no la tiro.

Sujeto B: (Con la seguridad de no poder cambiar la comprensión sobre lo que es y se sabe el sujeto A…). Pues disuélvela en agua, eso no es tirar.

Sujeto A: Bueno… sí, eso lo puedo hacer.

Sirva el ejemplo no tanto para identificar los tipos de cambios posibles (¿?) sino más bien por la relación entre la comprensión del mundo y su forma de hacerlo funcionar y de cómo esto se relaciona con la Ontología, Epistemología, Metodología y Tecnología (O-E-M-T).

En la comprensión o asunción del mundo “real” del sujeto A, el hecho concreto de tirar la sal irá acompañado de una serie de eventos (más bien no muy agradables). Esta creencia básica sobre la comprensión del mundo y la naturaleza o “realidad” de las cosas guiará los demás planos (E-M-T), que podrían orientar desde las maneras más o menos cuidadosas de hacer para no derramar, hasta el uso de cierto tipo de tecnología: elección de un recipiente más seguro, por ejemplo. (También sería interesante pensar en la naturaleza y el tipo de facilitación del sujeto B…).

Tengo la firme creencia, aunque seguiré explorando más, que esto es tan interesante para el ámbito de la cosmovisión familiar como para hacer avanzar la ciencia. Y consecuentemente lo sería para la creación de nuevas posibilidades de cambio en nuestra vida (una de las cuestiones que más me impactaron en este Systemic era esa lista de cambios en nuestra propia comprensión del mundo). Porque claro, con un determinado tipo de comprensión de la naturaleza de la realidad investigada, estaremos no solo orientando las preguntas del porqué y del como (también del qué) sino además, -y esto es lo más curioso-, algunas preguntas no se harán, no tendrán sentido o serán necesariamente innecesarias.

Quiero añadir otro ejemplo de la importancia de este modelo y de como puede aplicarse en el ámbito “mas serio” de la investigación actual sobre el talento. (1). En el artículo en que hago referencia más abajo se habla del concepto de “práctica deliberada”, una cuestión que está resultando clave en la reciente literatura sobre el talento. Los autores de este estudio adaptan el concepto de práctica deliberada al ámbito de los negocios y al liderazgo de equipos. (2). Veamos algunos de los supuestos sobre la naturaleza del liderazgo tal y como lo explican los propios autores:

“You often hear that a key element of leadership and management is charisma, which is true. Being a leader frequently requires standing in front of your employees, your peers, or your board of directors and attempting to convince them of one thing or another, especially in times of crisis. A surprising number of executives believe that charisma is innate and cannot be learned. Yet if they were acting in a play with the help of a director and a coach, most of them would be able to come across as considerably more charismatic, especially over time. In fact, working with a leading drama school, we have developed a set of acting exercises for managers and leaders that are designed to increase their powers of charm and persuasion. Executives who do these exercises have shown remarkable improvement. So charisma can be learned through deliberate practice. Bear in mind that even Winston Churchill, one of the most charismatic figures of the twentieth century, practiced his oratory style in front of a mirror”.

Este ejemplo, bajo mi básica experiencia investigadora, demuestra el desatino de parte de la investigación en educación y ciencias sociales. Es porque se sabe muy poco sobre la naturaleza del proceso de liderar-seguir, -o se tiene una comprensión demasiado focalizada en la acción del líder y no del proceso de liderar-seguir-, que planteamos determinado tipo de investigación, no siempre atinada. Y en educación y en ciencias sociales, desarrollar una epistemología apropiada sobre fenómenos como el liderazgo y otro tipo de habilidades, son de enorme importancia para plantear diseños de investigación apropiados al objeto de estudio. Este es solo un ejemplo -no necesariamente generalizable a otras cuestiones que plantean los autores-, aunque significativo desde el punto de vista que nos ocupa: cómo una determinada comprensión de las cosas, involucra una metodología y tecnología poco certera y orientada a la práctica con casos y ejercicios de arte dramático, etc… para desarrollar habilidades supuestamente relacionadas con el liderazgo efectivo. 

Me gusta, no obstante la idea del “think deliberately” que para mi es el núcleo de la buena práctica y que estaría relacionado con los procesos de pensamiento, de decisión y de seguimiento y feedback para saber más a cerca de lo que funciona o no. Me gusta en general la nueva perspectiva bajo la cual se desarrolla la investigación en materia de talento y desarrollo de habilidades complejas. Estamos ante un nuevo enfoque con el que poder plantear nuevas preguntas que probablemente hace unos años no hubieran podido plantearse. Esta es una nueva y atractiva realidad para el mundo de la educación, el aprendizaje y el desarrollo de habilidades de gestión. Este año, en mi programa de Gestión del Talento hablaré no tanto de práctica intensiva, como de práctica autogestionada (con los permisos del creador). (3)

En fin, y relacionado con el systemic, he dado una vuelta más a la parrilla epistemológica y me ha gustado. Desde ahí, he ido organizando otras muchas cosas más. El distanciamiento objetivo, tanto como la conexión o los lazos son ahora nuevos elementos para una más completa investigación sobre nuestro conocimiento del mundo y nuestro particular modo de hacerlo funcionar.

De nuevo un fuerte abrazo a todos los participantes del Systemic que tanto me ayudaron con el trabajo de exploración, a John y a Tim.

Pilar Mamolar

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[1] The Making on an Expert. Autores: K. Anders Ericsson, Michael J. Prietula, Edward T. Cokely. Localización: Harvard Business Review, ISSN 0717-9952, Vol. 85, Nº. 8, 2007 , pags. 113-120

[2]La aplicación de este concepto se ha realizado más intensivamente en los ámbitos deportivos, música, ajedrez y en general a desempeños de élite.

 [3] El modelo de autogestión, sobre el cual se basa la idea propuesta de práctica autogestionada es propiedad y marca registrada DBM® , metodología creada por John McWhirter.

 

3 pensamientos en “Nueva vuelta del Systemic: habilidades del modelar

  1. Hola

    Qué bueno esto que acabas de escribir. Sobre todo porque me fue imposible acudir (otra vez) a esta segunda semana. Pero cuánto me he vuelto a perder, en fin, ya me pondré al día en otra ocasión. Al menos leyéndote puedo hacerme una idea de algunos de los temas tratados.

    Además, el modelo integrado de campo, y los dos ejemplos, el segundo sobre todo, resulta de lo más apropiado para lo que hacemos en mi asignatura de Habilidades Sociales. La verdad es que me encantaría conocer en más detalle lo que vas hacer aplicándolo a la Gestión del Talento.

    Por cierto, este año quiero trabajar en detalle un modelo “teatral” desarrollado por Keith Johnstone, que no sé si conoces. Pero que me gusta por el detalle de las distinciones que emplea, fácilmente modelables. Quiero extenderlas y conectarlas con otras distinciones, para poder emplearlas. Ya te contaré.

    Bueno, gracias por compartir estas ideas.

    Un beso

    Alejandro

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  2. Si que es una lástima que no pudieras asistir, lo comentamos Paloma y yo. Pero al menos tenemos los blogs, y espero que uno de estos días comentemos más en detalle. Lo tenemos pendiente.
    Me alegra y me resulta muy significativo poder compartir ideas y experiencias de este tipo y sigo echando en falta como te comenté un día, algo más de “comunidad de prácticas o de aprendizaje”.
    Por cierto que no conozco el modelo de Keith Johnstone, lo añadimos a la lista de cosas a contar.
    Un beso y gracias a ti por añadir.
    Pilar

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  3. Mi compinche me comento que me encantaria este sitio y tenia toda la razon. No suelo expresar en los blogs pero me deleito el tema y lo quice hacer. Congratulaciones

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