Fase 7: Comienzo de la integración del Sí mismo y rol profesional.

La idea inicial de construir la carrera a partir de una autoría externa o de roles bien definidos ha sido abandonada, pero aún tenemos pendiente nuestra construcción más personal, la de una/o misma/o en el rol. Aún queda la tarea de diseñar y definir ese rol para mí.

Puede ser que nos estemos dejando elegir por una profesión, un empleo, un puesto… sin embargo, la identidad profesional no se constituye a partir de estándares externamente definidos, aunque estos sean necesarios; no la dicta un consultor o una descripción de puesto. Es la expresión de nuestra propia identidad. En esta etapa empezamos a crear un compromiso real para nuestras particulares expresiones personales y profesionales.

En palabras del autor: “Somos más de lo que hacemos. Lo que hacemos no es más que una pequeña parte de lo que somos. Nuestra vocación trasciende una secuencia de trabajos y una progresión ascendente de la carrera, estos son solo dispositivos ilusorios creados por los sistemas de compensación de algunas organizaciones para darnos al menos la sensación de movimiento y progresión”.

La oruga le pregunta a Alicia en el País de las Maravillas ¿Quién eres tú? …  una buena metáfora de las transiciones descritas.

 —¿Quién eres tú? —preguntó la oruga.

No era una manera muy halagadora de comenzar una conversación. Alicia respondió, más bien tímidamente:

 —Casi…, casi no lo sé, señora. Hasta el momento…, al menos, yo sé quién era cuando desperté esta mañana, pero me parece que he tenido muchos cambios desde entonces.

 —¿Qué has querido decir con eso? —repuso severamente la oruga—. Explícate.

 —Creo que no puedo hacerlo en forma más clara, señora —repuso Alicia muy amablemente—, porque, para empezar, yo misma no lo entiendo. Esto de tener tantos tamaños diferentes en un solo día resulta bastante desconcertante.

 —Nada de eso —repuso la oruga.

 —Bueno, quizá usted no lo haya encontrado así todavía —observó Alicia—, pero cuando tenga que convertirse en crisálida, como le pasará un día, como usted sabe, y luego se transforme en mariposa, creo que se sentirá un poco rara, ¿no le parece?

 —En absoluto —contestó la oruga.

 —Es posible, también, que tenga usted un modo de sentir diferente —agregó Alicia—. Lo único que sé es que a mí me parece muy raro.

 —¡A ti! —dijo altivamente la oruga—. ¿Quién eres tú?

 Alicia sorprendida y algo irritada ante tales preguntas y aseveraciones recuerda algunas de las cosas que sabía pero que ya no tienen sentido… y siguiendo la consigna apenas pronunciada por la oruga mientras se aleja… -Un lado te hará crecer, el otro lado te hará achicarte-, va dando pequeños mordisquitos a la seta hasta conseguir su tamaño natural…