Hoy empieza todo (1)

Siguiendo las etapas del texto de Jay Ginn en su “Discovering Your Career Life Cycle” quería haber completado hace tiempo este viaje que inicié en el mes abril. Un mensaje de Word.Press.com que decía: “tu blog en el año 2013”😦 me recordó que no lo hice, dejando incompleto el viaje lo cual no es malo, me parece. Lo bueno es que tenía algunas notas en un post-borrador que cerraba este ciclo y decía:

Fases 8 y 9 Experimentar compromiso y expandir nuestros roles autocreados.

Leyendo mis notas, veo diferencias respecto a lo que hubiera contado en abril, y ya no podría finalizarlo de la misma manera. Lo cual me hace gracia porque advierto mi poca coherencia, aunque como decía Emerson, la propia coherencia está sobrevalorada. Sí que me gustaría rescatar algunas de las ideas que Robert Jay Ginn apuntaba en su texto:

 – Que la construcción de la identidad profesional es un viaje hacia una mayor responsabilidad en la creación de la propia carrera, lo que podría incluir resultados de diferente signo. (Yo añadiría que este signo, p.e. positivo, negativo o neutro valorado desde distintos puntos de vista, estándares públicos o privados, ideales, maneras de medir, contextos… formaría parte de la propia construcción y que esto también puede re-elaborarse).

 Que esta construcción necesita ser “revisada”, puesta en consideración, lo que implicará una mayor responsabilidad y compromiso con uno mismo y con los límites de la propia construcción. (Sugiero que tal revisión, realizada por uno mismo o junto con un consultor/orientador, tendría una finalidad creativa y orientada a la elaboración de nuevas posibilidades de dirección de la propia carrera, no tanto prescriptiva o diagnóstica con relación a un determinado estándar, tipo, perfil…). Sugiero también que esta finalidad cambiaría las prácticas orientadoras y el propio rol del consultante/consultor.

 Que no podemos dejar en manos de otros este compromiso de la propia autoría y que es hacia el final de este ciclo donde a preciamos el valor del trabajo como una forma de autoexpresión solo limitada por las exigencias de justicia, mutualidad o armonía…

… Bueno, he de decir que ahora dispongo de unas pocas hipótesis y muchas dudas acerca de esa construcción o autoría y no diría tanto “limitada” por ciertas exigencias sino más bien creada en ellas, es decir, que es en esas exigencias y en nuestra comprensión de ellas donde apreciamos, construimos o no, el valor del trabajo. Lo cual no significa que no podamos de-construirlo o reelaborar su valor. Esto supone para mí un matiz importante y una diferencia que conecta constructivismo y construccionismo social.

En cualquier caso me gusta esa idea de mutualidad o ese construir “juntos” al modo que presenta Sennett en sus rituales, placeres y política de cooperación. Diría que si bien el viaje y la construcción es propia y autocreada, no es menos cierto que nuestras construcciones son co-construidas en comunidad y en diferentes contextos sociales, siendo este uno de los más importantes desafíos de nuestras carreras y aún de nuestras vidas.

Las transformaciones sociales y económicas han echado por tierra muchos modelos, pactos sociales, acuerdos y construcciones acerca de la carrera y sus posibilidades. El desvanecimiento de la carrera lineal, objetiva y progresiva, no ha supuesto la creación de alternativas seguras o nuevos acuerdos para hacer carrera o progresar en ella. Ya no hay “verdades” respuestas “externas”, “ideales” o “acuerdos” que puedan servir de guía para recorrer nuestro camino y llegar a buen puerto. No hay etapas a seguir que garanticen un futuro cierto. Cada individuo, organización o comunidad necesitará crear su propio patrón, principios, políticas y estándares, teniendo en cuenta otros contextos: familiares, sociales, económicos, culturales, locales… y pudiendo a su vez influir en ellos.

Pero abrirse paso en los nuevos escenarios de riesgo, incertidumbre e inseguridad pueden desalentar tales posibilidades de creación:

– dada la dificultad para encontrar trabajo o experimentar significado a partir de una sucesión de empleos no necesariamente conectados;
– o la posibilidad de cooperar y co-crear junto con otros cuando las estructuras sociales, políticas y empresariales vigentes favorecen la competición, la diferencia, la desigualdad o la exclusión;
– o el desafío para crear contextos de aprendizaje, cuando lo que se espera del docente/formador y de los espacios “formativos”, es aprender ciertos repertorios de respuesta, ofrecer soluciones expertas o animar a audiencias comprensiblemente desmoralizadas o indiferentes.

En estas últimas fases del modelo, una puede darse cuenta de que al “finalizar” el trayecto y tomando conciencia de las posibilidades, las limitaciones y los riesgos, es aún posible comenzar otro tipo de emprendimiento, ya sea que busquemos trabajo, trabajemos para otros, emprendamos por cuenta propia o preparemos un retiro, ya sea que actuemos como consultantes o consultores, co-responsables de algún proceso de cambio a lo largo de este ciclo: un emprendimiento que nos ayude a restaurar y co-crear junto con otros nuevas posibilidades para apropiarnos de nuestras carreras, que sería como decir apropiarnos de nuestras vidas, y manejar la incertidumbre y el riesgo asociados a los contextos actuales.

Me gustaría mantener o ayudar a mantener abierto y activo este diálogo y exploración, compartiendo estas posibilidades contigo. Así que si has llegado hasta aquí y tienes respuestas, inquietudes o preguntas acerca la carrera en distintas situaciones y contextos y desde cualquier rol que realices, por favor, compártelas, me encantará seguir construyendo contigo este Nuevo Año.
Saludos a todos.
Pilar Mamolar
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(1) El título de este post es un guiño a la película de Tavernier y su mirada tanto condicionada como posibilitadora de la compleja realidad que describe.

5 pensamientos en “Hoy empieza todo (1)

  1. Muy interesante el tema y el planteamiento. El ciclo de la carrera profesional (no me acaba de convencer el término carrera), el ciclo de la vida personal y el ciclo del contexto, que son a su vez múltiples e interrelacionados.. Hay un mayor número y diversidad de distinciones en el ciclo de la carrera profesional.. Interesante para analizar e indagar si encajan o qué otras son necesarias cuando se abordar la construcción colectiva, o en comunidad, como tú dices. Que el individuo se construye y construye con, debajo, entre, encima, detrás, delante….de los otros, son dos dimensiones, para las que no acabo de encontrar un encaje con el que me sienta a gusto. Yo también creo que la propia coherencia está sobrevalorada, sobre todo cuando se formula en términos de gustar más que de necesidad.
    Me ha gustado mucho leerte- Feliz Año y un abrazo
    Teresa

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    • Hola Teresa¡¡ También a mi me ha gustado mucho leerte. Gracias por compartir. Estoy muy interesada en ese “encaje” entre individuo y sociedad y en sus posibilidades. Preparando una práctica para el grado de educación social he vuelto a leer una conferencia de Gianfranco Cecchin sobre constructivismo social y sus ideas sobre neutralidad y curiosidad. Desde su punto de vista, el concepto de neutralidad (una metáfora para reforzar la posición de “poder” del terapeuta) se podría sustituir por el de curiosidad, y para fomentar este principio sugiere ver los “encajes” en las interacciones de los sistemas, esas conexiones que no pueden explicarse apelando a un modelo causal, sino que el encaje deviene en una “cualidad estética” de la interacción.
      Lo hemos trabajado de diferentes maneras en DBM, entender cómo funciona el sistema del cliente en toda su belleza, pero es ahora para mí cuando se hace más evidente el contexto y esos encajes con lo personal. Por ejemplo, hoy en la Ser, podía oír cómo funcionaban esos “encajes” cuando jóvenes sin empleo o con empleo muy precario daban significado a su “carrera”. Esos “encajes” en los que construimos significados subjetivos y sociales, pueden ayudarnos (o no) a apropiarnos de nuestras carreras. Pero esto puede ser mal entendido, por ejemplo, poniendo el foco en lo personal/individual y no en lo social o al revés o separando ambos.
      No sé si me he desviado mucho de la cuestión que planteabas sobre los encajes que me ha parecido tan interesante.
      Gracias de nuevo. Un abrazo.
      Pilar

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  2. Hola Pilar. No me refería al encaje personal. Mi reflexión tiene que ver más con las distinciones usadas para describir lo colectivo a partir de tu post y que conecta con una discusión tan antigua,por lo menos, como la sociología. Entiendo que hay una diferencia entre el modo en que el individuo se relaciona con una organización, con la cultura o con un sistema educativo y la naturaleza de la organización, la cultura o el sistema educativo, por poner un ejemplo. Lo que el viejo Durkheim llamaba hechos sociales, el viejo Marx superestructura o el viejo Weber, entre otras formas, burocracia. A este tipo de “cosa” me refiero con lo colectivo. Desde la perspectiva constructivista me resulta más fácil comprender la relación del individuo con lo colectivo, o como el individuo recrea lo colectivo o lo puede destruir o resistirse (El proceso de Kafka, Bartleby el escribiente de Melville…) pero no la naturaleza de lo colectivo, independientemente de que el todo sea más o menos que la parte.Gracias a ti y un abrazo.

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    • Interesante reflexión. Me parece que esto formaría parte de un debate presente en la sociología, la filosofía o en la terapia. Pero déjame comprobar si lo he entendido. Dices que hay diferencia entre cómo el individuo se relaciona con una cultura (sea una organización o un sistema) y la naturaleza de esta, ¿es así?. Y que te resulta más fácil comprender la relación del individuo con lo colectivo que la naturaleza de lo colectivo. ¿Puede ser?.
      Si he entendido bien hasta aquí, lo que me gustaría proponer y con lo que creo que estas de acuerdo, es que la naturaleza de lo colectivo no es independiente del individuo que la observa o la describe, es decir de una comunidad, cultura o subcultura. Si la premisa es que no hay una naturaleza objetiva o verdadera de lo colectivo al margen del individuo y de la propia comunidad: ¿No cambiaría esto la misma idea de lo colectivo y nuestra relación con ello? Y quizá también nuestra relación con otros. ¿No podríamos re-construir con otros la naturaleza misma de lo colectivo? (por ejemplo en casos de desacuerdo o conflicto). ¿Me he vuelto a desviar?🙂 Aunque así sea gracias¡. Me gusta seguirte¡¡¡

      Pilar

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      • Interesante para seguir…Sí, a lo que describes en el primer párrafo. A partir de ahí, me surgen las siguientes preguntas:
        Puede existir y creo que existe una naturaleza de lo colectivo. Y que es objetiva. Al afirmar esto no creo que tenga que aceptar la premisa de que sea verdadera ni absoluta. Puedo mantenerlo de forma independiente. Tú misma lo admites cuando dices, que no es independiente del individuo que la observa (la última parte de la frase admite que hay algo a lo que observamos).Por supuesto que podemos, o quiero creer que podemos re-construir con otros la naturaleza de lo colectivo, incluso lo colectivo mismo.
        Mi reflexión tiene que ver más con qué es eso de lo colectivo. Voy a intentar diferentes aproximaciones. Una de ellas muy traída por los pelos, pero intuyo que me puede ayudar a hacer una comprensión de lo colectivo. Pensemos en un modelo de DBM. Las distinciones que incluye y el modelo mismo son dos cosas diferentes. Cuando trato de subjetivarlo lo experimento como un diferencial. Y creo, y tengo muy poca comprensión al respecto, que la fractalidad incide en ese diferencial. Pero no es un concepto.El diferencial hace algo con lo que ¿agrupa? y lo hace funcionar de una determinada manera, distinta en cada individuo. Y dentro de cada individuo, seguro que con variaciones.
        Otro ejemplo, aunque este en un nivel distinto. Me fascinan las dinámicas de grupo. Cada grupo es distinto y experimenta variaciones a lo largo del tiempo, del día, de horas. Esto lo experimento de forma sobre todo inconsciente. Y puedo hacer descripciones (no muy completas) de distintos aspectos que influyen en la evolución del grupo. La naturaleza de cada grupo, como grupo, no existiría sin las interacciones, relaciones, entre los distintos individuos, pero hay algo más ahí.Podemos decir muchas cosas de un grupo y las que se me vienen a la cabeza, podrían atribuirse también a un individuo. Hay un aprendizaje individual y un aprendizaje grupal.Y todo lo contrario.
        Vayamos a una empresa, de esto sabes tú mucho más, o a una organización, una comunidad….
        Está claro que no existirían ni los grupos, ni las organizaciones, ni las empresas, sin los individuos que las componen y que entre otras cosas, pueden encargarse (consciente o inconscientemente) de mantener los comportamientos y/o ideas que lo caracterizan, incluidos los ritos establecidos al respecto. Vuelvo a recordar tu comentario de que si aceptamos la premisa de que no es verdadero…. Y siguiendo esa deriva puede llegar a pensarse, y aquí ya corro a toda velocidad, que es una cuestión de fe. Pero yo no parto de que sea verdadero…Gracias por tu contestación, a mí también me gusta seguirte….

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