Mapas físicos, políticos, construcciones colectivas

Estos días sigo las noticias de la cumbre del G7 y la visita de Obama a Hiroshima, la primera de un presidente de EEUU. Como ando mal de geografía, consulto en Google Maps la cartografía de este fascinante país que apenas conozco por una antigua amiga de facultad, Mana, a quien perdí la pista después de muchas cartas de papel que aún conservo.

También por diferentes motivos he empezado a interesarme por los mapas físicos, notando con bastante intensidad mis “huecos”. En términos de aprendizaje notar huecos es bueno. Como decía uno de mis maestros: donde no hay huecos nada se puede llenar. Aunque esta metáfora podría servir para justificar una enseñanza por transmisión, es una buena metáfora para explicar cómo cultivar la curiosidad: creando intencionalmente “huecos”, como yo con los mapas, para explorar el territorio. La curiosidad es una habilidad vital, pero en los adultos requiere de un entrenamiento activo y directamente proporcional a la edad. Si no se entrena se pierde, y con ello muchas posibilidades de aprender y crear. Aunque la curiosidad tiene también su versión negra. En la cultura occidental se representa con el mito griego de Pandora o la historia de Adán y Eva, mujer también, encarnando los peligros de la curiosidad. Sennett expone en la introducción de El Artesano http://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/el-artesano/9788433962874/A_392 los peligros de la invención y sus representaciones. En este libro descubrí el pensamiento de su maestra, Hannah Arendt y su temor a la creación de material autodestructivo como producto de la letal combinación entre curiosidad y ceguera científica, poder burocrático, y ausencia de cuestionamiento personal y público sobre aquello que producimos y creamos. Por cierto que hace unas semanas tuve ocasión de ver la película en TVE. http://www.filmaffinity.com/es/film183601.html

Los mapas. Decía que me estaba familiarizando con los mapas físicos y políticos. Si el mapa físico nos ayuda a aterrizar en el terreno las cosas, conocer la geografía de los territorios, las ciudades y regiones, los fenómenos geológicos, las montañas, los ríos y los océanos, el mapa político nos ayuda a trazar rutas entre esos puntos a través de las vías de comunicación, las carreteras, los aeropuertos, los ferrocarriles o los límites de cada país o territorio.

Hay también otros mapas. Los que nos permiten dar sentido a las cosas, interpretar y construir la realidad. Han sido nombrados de muchas formas (modelos, representaciones mentales, marcos de referencia, perspectivas, teorías…). Pero lo importante es saber que aunque no son “la realidad” nos ayudan a comprender y crear conocimientos acerca de nosotros mismos y del mundo. Estos son los mapas que me ocupan. Sobre estos mapas tengo algunos conocimientos que comparto con una comunidad científica y de práctica: que todo mapa es una construcción y que “la realidad” pertenece a un orden distinto de cosas; qué hay muchas maneras de ver un mapa (hace unos días exploré un enorme mapa del mundo visto desde Australia y el centro obviamente, no era Europa); que no hay mapas definitivos ni verdaderos; y que solo podemos aspirar a mejorar constantemente nuestra habilidad para crearlos o ponerlos en cuestión y así comprender mejor un territorio, una “realidad”.

Y así, con este mapa en mente, sigo las noticias, intentando descifrar, -como con los mapas físicos o políticos-, la exactitud o el tratamiento de un tema, ahora con la mirada puesta en la visita de Obama a Hiroshima. http://elpais.com/elpais/2016/05/15/opinion/1463325724_072887.html

Desde la teoría del construccionismo social (otro mapa) construimos la realidad a partir de procesos colectivos de intercambio, relatos y narrativas. Según esta teoría nada es real hasta que la gente se pone de acuerdo en que lo es (Gergen, 2011)*. Si cierto nivel de acuerdo no es posible para construir la realidad, siempre podemos apuntar a un nivel más alto en la narrativa. Crear un mundo sin armas, podría ser uno de suficiente altura como para construir una realidad distinta, al menos para mucha gente.

Entre las expectativas de este encuentro y de futuros encuentros entre individuos, estados, países, naciones y culturas: la posibilidad de construir un relato colectivo, moverse hacia delante sin olvidar el pasado, y crear juntos un mundo mejor para todos.

Saludos.

(*) https://pilarmamolar.wordpress.com/2014/01/26/que-es-eso-de-lo-colectivo/

2 pensamientos en “Mapas físicos, políticos, construcciones colectivas

  1. Hola Alfonso¡ gracias por compartir este enlace y conectarnos con tu cine. Yo me había perdido el estreno, aunque como digo estaba familiarizada con sus ideas por Sennett. El Artesano ayuda, me parece, a resituar el pensamiento de Arendt llevándolo al plano de la cultura material y del trabajo: lo que hacemos bien, y nuestra capacidad para hacer y pensar en las cosas que hacemos sin separar “la mano de la cabeza”.
    Gracias de nuevo y un saludo.
    Pilar

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